sábado, 26 de abril de 2008

Diálogos que edifican...


Y Dios preguntó al hombre

En la soledad de mi habitación, tratando de entender al mundo y a la humanidad, escuché una voz que me preguntó:

D. ¿Quién eres?

H. Soy un profesionista —contesté.

D. Te he preguntado quién eres, no a que te dedicas.

H. Soy una persona casada.

D. Te he preguntado quien eres, no si estas casado..

H. Soy el padre de dos hijos.

D. Te he preguntado quién eres, no cuántos hijos tienes.

Así siguió cuestionándome; respondiera yo lo que respondiera, no podía dar una respuesta satisfactoria a la pregunta "¿Quién eres?" Imaginé que la voz que preguntaba era Dios, y contesté:

H. Soy cristiano.

D. Te he preguntado quién eres, no cuál es tu religión.

H. —Insistí y agregué—: Soy una persona que va a la iglesia y que ayuda a los pobres y a los necesitados.

D. No te he preguntado cómo tranquilizas tu conciencia, sino quién eres y añadió—: ¿No te das cuenta que eres un ser humano, hijo del amor y heredero de la grandeza de Dios? Yo deseo comprender al hombre, pero hay cosas que me confunden; te pido que ahora tú me ayudes, contestando algunas de mis preguntas. Tal vez en tus propias respuestas puedas encontrar lo que buscas.

H.. —Asustado, le dije—: Señor, ¿Qué quieres de mí? ¿ Qué te puedo decir yo que tú no sepas? . te doy gracias Señor por conocer todas mis cosas, te amo papá ! Bendiciones Juan Ahtan

No hay comentarios: