Por mi parte, mediante la ley, he muerto,
a fin de vivir para Dios, he sido crucificado con Cristo
y ya no vivo, sin que Cristo viva en mi.
Lo que ahora vivo en el cuerpo, lo vivo por la fé en el hijo de Dios.
quien me amo y dió su vida por mi, no desecho la gracia de Dios,
"Si la justicia se obtuviera mediante la ley, Cristo habría muerto en vano".
gálatas 2 v 19 al 21, amén.
Juan Ahtan.
miércoles, 30 de abril de 2008
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